Tendrán que pasar algunos años para que la distancia permita ver con más claridad el enorme impacto que ha dejado Antonio Calera en el ejercicio de los derechos culturales en la capital mexicana, más allá de su propia aportación como artista total, porque así habrá que verlo, no como un escritor, gestor, cocinero, investigador, curador, crítico, periodista, torero, pintor, empresario, …
Antonio María siempre está mirando








