Efiartes, en coma inducido

El 16 de diciembre de 2020, los secretarios de Hacienda y Cultura, Arturo Herrera y Alejandra Frausto, hicieron un anuncio relevante en relación al programa de Estímulos Fiscales a la Creación (Cine, Teatro, Artes Visuales, Libros, Música, Danza).

El primer filtro o requisito ya no era tener asegurado al contribuyente, sino la calidad del proyecto. Es decir, se instaló un Comité muy riguroso que opera desde entonces con estrictos crtierios y puntajes para quedar en la lista de proyectos “susceptibles” de recibir un estímulo fiscal.

Hicieron el anuncio con bombo y platillo, en televisión. Pero el problema central, aunque lo mencionaron, no quedó resuelto nunca. Que la Secretaría de Hacienda hiciera lo que le tocaba, es decir, través de un Comité Técnico (administrativo, puesto por Hacienda y el SAT) poner sobre la mesa un listado de empresas aportantes o contribuyentes para que se garantizara el financiamiento a los proyectos que resultaran seleccionados por el Comité Artístico (puesto por la SC y el INBAL).

Cinco años después, la falla estructural se mantiene intacta, dejando sobre los hombros de los artistas y sus ERPIs (Empresas Responsables del Proyecto de Inversión, que son las personas morales que respaldan cada proyecto postulado), la carga de cerrar la relación con las empresas contribuyentes, o mejor dicho, con los empresarios y/o sus administradores.

Decían en el anuncio que los artistas no siempre conocen a las empresas o a los empresarios, y así se mantiene la situación. Quien los conoce es Hacienda, y podría resolver en forma simple esta falla, pero no lo hace, y no lo hace porque no quiere hacerlo, porque no tiene obligación.

El programa, entonces, no funciona. La única forma de que se cierre la pinza es CAMBIAR LA LEGISLACIÓN, y poner en la Ley (la que corresponda), que es la Secretaría de Hacienda la responsable de garantizar un listado de aportantes, a los cuales podría inscribir en automático al programa, y sólo notificarles a quienes salieron escogidos, que este año parte de su ISR irá directo a apoyar uno de los proyectos seleccionados por el Comité de Efiartes (primero avalado por el Comité Administrativo, y luego avalado por el Comité Artístico, de acuerdo su puntaje).

ESTO RESOLVERÍA EL PROBLEMA DE RAÍZ.

¿Cómo logramos que esto se corrija?

Hay tres formas de exigir el cumplimiento de un derecho, y pongamos este tema en la esfera de los derechos, si no, para qué tener un programa de estímulos fiscales y exigir una calidad extrema en a postulación, si al final no hay premio, recompensa, estímulo:

1) La primera, es con la ley en la mano. En este caso no hay obligación de Hacienda de cumplir con este mecanismo, por lo cual hay que cambiar la ley.

2) Para lograrlo, la siguiente herramienta es la presión, social y política. Tomar la calle, cerrar los teatros, las salas de concierto, las escuelas de arte, los centros culturales, museos, toda la infraestructura pública de oferta artística y cultural. HUELGA GENERAL.

3) La tercera es en los medios. Escribir en todos los medios y plataformas, canales y soportes, exigiendo este cambio estructural.

Para lograr esto la única vía es la organización, la puesta en común de una demanda concreta, y todas las fuerzas alineadas hasta lograrlo.

Una vez logrado este cambio, habría que entrarle al resto de los cambios relacionados con la política cultural dirigida a la comunidad artística y cultural, con base en sus necesidades, no las del Estado: Trabajo, Seguridad Social, Presupuesto proporcional a la cantidad de artistas y trabajadores de la Cultura, Vivienda, Etc.

EJEMPLO DE ASIMETRÍA

¿Por qué el Estado destina $8,500 millones de pesos anuales al Sistema Nacional de Investigadores, y sólo 700 millones al Sistema Nacional de Creadores (incluyendo todos los programas del extinto Fonca)?

¿Por qué el Estado considera que hay que estimular económicamente a casi 44 mil científicixs cada año pero sólo apoya a 1,500 artistas?

¿Las aportaciones de la ciencia mexicana son más importantes que las aportaciones de lxs creadorxs?

No se trata de quitarle recursos a la Ciencia, sino de multiplicar los recursos al Arte y la Cultura, a lxs artistas y creadorxs.

La ley en la mano, la presión en la calle, y la batalla en los medios. No hay otra forma.