Paradoja mayor, la de vivir a las carreras
Bajo presión de un ángel consumido por el ansia,
Buscar a toda costa reducir la marcha,
Ponerle stop al tótem de la aceleración,
Aminorar la ruta, pastar en la cadencia del quizá,
Desandar los pasos que nos arrastran sin descanso
Hacia un concepto en fuga,
Hacia un futuro innoble, inalcanzable,
Recular del progreso,
del llegar primero,
De la vanguardia y la innovación,
Abjurar del avance, del adelante y del arriba,
Del más allá, del extra,
Desmontar el ganar imperativo,
El deber impostado por alcanzar un algo que nos rebasa, que nubla la mirada,
La obsesión que nos come como la brasa de un cigarro
Siempre encendido,
Ganarle al tiempo,
doblar la esquina de la velocidad,
Confundir a la prisa con la prosa…
Sinónimos sembrados en nuestra semántica del vértigo,
Esdrújulas de un riesgo que corremos a diario, sin descanso,
Incierta paradoja –decimos–, buscar el sosiego, la pausa, la dilación del espíritu,
Sembrar la lentitud en nuestros huertos
Esperando que broten hamacas para noquear al segundero,
Lanzarse de vez en cuando al abismo delicioso de un silencio construido a gritos,
Soñar con la lentitud que –acaso– se alcanza bajo el agua,
Correr en el fondo del mar,
Dormir a pierna suelta en el lecho de un lago de nombre impronunciable,
Abrasarse en el fuego que se resiste a morir tras un asado,
Sumar nuestros esfuerzos a la parsimonia
que sólo puede medirse en la conversación,
Defender a copa y espada la espesa capa de la sobremesa,
La charla sin fronteras,
La deriva seductora que niega toda forma de anticipación,
La entrega ciega a la embriaguez, sin reservas, lentamente,
Mecerse en las caricias del sopor,
Apostar por el sueño liviano de la tarde,
Y en esta batalla por lo nimio,
Por lo sublime,
por el atropello de la pausa,
En la tensión por sostener el castillo de la pereza,
Hacerse uno con el pasmo,
Asimilar de un golpe
Nuestra absoluta invisibilidad en el tablero cósmico,
Un mundo diminuto y una multitud desenfrenada
Que delira inconsciente por la autopista galáctica,
Mientras millones de millones de gotas de sudor
Surcan la explanada dorsal de un hipopótamo que sueña con el aire…