Oniris, o el despertar del cuerpo lúcido

Una producción de Bioscénica para FACTT 2021 – IMPROBABLE TIMES.



Así como la práctica del sueño lúcido (despertar dentro del sueño) es un ejercicio ancestral en la búsqueda de estados alterados de conciencia, Empatía 5.3 – Oniris o el despertar del cuerpo lúcido, explora la experiencia intencional del despertar de los cuerpos dentro del sueño, para vivir un estado acrecentado de conciencia. Aprovechamos y trabajamos en laboratorio con el potencial para crear nuevas realidades (código enactivo), combinando las materialidades propias del lenguaje cinematográfico, el live performing, la poesía, la voz y el diseño sonoro.

Empatía 5.3
Oniris, el despertar del cuerpo lúcido


En el principio,
todo era calma,
vapor de vida
y delgadas capas de follaje en crecimiento.

Nada escapaba a las caricias de Oniris,
la deidad de las flores que nacen adentro del sueño.

Así nacieron dos cuerpos,
que son uno, dos rostros en formación
para el abrazo de las frondas.

La música y el oleaje
llegaron mucho antes de las palabras que les nombran,
no eran necesarias
pero se hicieron presentes
para darle un brillo adicional al deseo.

Detrás del eclipse nació también la luz,
y trajo consigo a las sombras y la bruma.
Llegaron juntas, en un baile sin principio ni final.
Con ellas llegó también el movimiento.

El cuerpo del sueño corre y se dispersa,
se abraza a los torrentes,
se filtra,
se adelgaza,
alza el vuelo como una fiesta de esporas.

De un mismo cuerpo
nacen dos aves espléndidas,
hilos de luz en el océano aéreo
baten sus alas lentamente,
conscientes de sí mismas.

El ave es un delfín, no es una mancha.

El crecimiento de las venas
es un asunto de días
en el jardín de la sangre.

Somos un cuerpo que son dos o miles,
que son luz y sombra a un mismo tiempo.

¿Cuántos cuerpos caben en la palabra cuerpo?
¿Cuántas palabras son necesarias
para alcanzar en un su trazo al aire que se escapa?

La lógica es el arma de la razón y su verdugo.
¿Cuántas veces podemos despertar adentro del sueño?

Yo soy ese destello que nace en la floresta,
yo soy ese fantasma,
el trazo del humo que regresa de la muerte.

El sueño es un jardín
que brota en la imaginación,
un manantial inagotable de alegría,
un capullo para que crezca la vida sin preocupaciones,
un aleteo,
la potencia del agua y del fuego
vibrando en una célula minúscula.

El cuerpo del sueño vuela y se condensa,
se ensancha como un río que nace de la brisa,
como la tinta y sus criaturas.

Yo soy ese río
que baila entre las hojas y las flores,
yo soy ese misterio
que habita detrás del silencio,
el bosque respirando.

Morir en esa luz para nacer en todas,
vibrar en esa flor,
nacer en cada gota de rocío,
crecer como lo hace la vida,
cubriéndolo todo a su paso,
presa del ímpetu sin adjetivos.

Podemos adivinar a los dioses
bailando entre los pliegues del sueño,
su danza es un presagio
para leer el presente en los ojos de las hojas.

Debajo del sueño,
miramos el eclipse
como se mira por un microscopio
a dos células en un encuentro amoroso,
fundidas en el abrazo del deseo.
El aro de fuego que funde todo en su avance,
el cuerpo celeste que se escapa de sus límites.
Todo comienza y finaliza en los ojos de Oniris que son uno,
el cuerpo que despierta en la profundidad del sueño.

Empathy 5.3
Oniris, or the awakening of the lucid body

In the beginning,
all was calm,
vapor of life
and thin layers of growing foliage.
Nothing escaped the caresses of Oniris,
the deity of the flowers that are born inside the dream.

Thus were born two bodies,
which are one, two faces in formation
for the embrace of the fronds.

The music and the waves
arrived long before the words that name them,
they were not necessary
but they were present
to give an additional shine to the desire.
Behind the eclipse the light was also born,
bringing with it the shadows and the mist.
They arrived together, in a dance without beginning or end.
With them also came the movement.

The body of the dream runs and dissipates,
embraces the torrents,
filters,
thins itself down,
takes flight like a feast of spores.

From the same body
two splendid birds are born,
threads of light in the aerial ocean
flap their wings slowly,
aware of themselves.

The bird is a dolphin, it is not a spot.

Vein growth
is a matter of days
in the garden of blood.

We are one body that is two or thousands,
that are light and shadow at the same time.
How many bodies can fit in the word body?
How many words are necessary
to reach the escaping air in one stroke?

Logic is the weapon of reason and its executioner.
How many times can we wake up inside the dream?

I am that flash that is born in the forest,
I am that ghost,
the trace of smoke that returns from death.

The dream is a garden
that springs up in the imagination,
an inexhaustible spring of joy,
a cocoon for life to grow without worries,
a flutter,
the power of water and fire
vibrating in a tiny cell.

The body of the dream flies and condenses,
it widens like a river that is born from the breeze,
like ink and its creatures.

I am that river
that dances among the leaves and flowers,
I am that mystery
that lives behind the silence,
the forest breathing.
To die in that light to be born in all lights,
to vibrate in that flower,
to be born in each drop of dew,
to grow as life does,
covering everything in its path,
prisoner of the vigour without adjectives.

We can discern the gods
dancing between the folds of the dream,
their dance is an omen
that reads the present in the eyes of the leaves.

Beneath the dream,
we look at the eclipse
as one looks through a microscope
at two cells in a loving encounter,
fused in the embrace of desire.

The ring of fire that melts everything in its progress,
the celestial body that escapes its limits.

Everything begins and ends in the eyes of Oniris that are one,
the body that awakens in the depth of sleep.



  • Pieza en colaboración:
  • Minerva Hernández Trejo** y Eurídice Navarro (live performing+transmedia)
  • Julian Bonequi* (Diseño Sonoro + TidalCycles + Improvisación Vocal) Alejandro Ortiz González (Poesía + Voz) Bioscénica, Tamara Cruz, Abigail Jara (Vestuarios)
  • Ezequiel Steinman (Traducción)

Primera producción del LabCet: Cuerpo Lúcido 2021 (Laboratorio de Creación Escénica Transdisciplinar)
**Beneficiaria del SNCA 2018-2021 del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales (Fonca)
***Creador Artístico Honorífico


FACTT 20/21 – Improbable Times presenta una serie de obras de arte comisariadas conjuntamente por Cultivamos Cultura y nuestros socios. El desafío de una traducción del espacio físico que suelen ocupar las obras de arte, a una exposición que vive como una experiencia híbrida, pasa por repensar la materialidad de la obra en sí. También cuestiona si podemos vivir e interactuar entre nosotros de forma remota y en persona, produciendo resultados creativos y efectivos de colaboración en los que sumergirnos. Tiempos improbables reúne una colección de obras que reflejan los tiempos en que vivimos, las limitaciones a las que nos enfrentamos, el impulso para repensar lo que nos depara el mañana, navegarlo y construir un futuro mejor, más allá de las fronteras.

Un proyecto liderado y promovido por Arte Institute en el que estamos con socios de producción y concepción con Cultivamos Cultura y Ectopia (Portugal), InArts Lab @ Ionian University (Grecia), ArtSci Salon @ The Fields Institute y Sensorium @ York University (Canadá), Escuela de Artes Visuales (Estados Unidos), UNAM, Arte + Ciência y Bioscénica (México) y Academia Central de Bellas Artes (China). ¡Juntos trabajaremos y haremos realidad nuestras ideas y acciones para esto durante el año 2021!

REFERENCIAS
http://bioscenica.mx/oniris/
http://factt.arteinstitute.org/portfolio-item/bioscenica-empathy-5-3-oniris-or-lucid-body